Comentario crítico de Marcelo Meriño · Psicología del testimonio y evaluación pericial · 1993
Evaluación subjetiva de la exactitud de las declaraciones de los testigos: La credibilidad
Manzanero, A. L., & Diges, M.
Anuario de Psicología Jurídica, 3, 7–27.
Referencia APA 7
Manzanero, A. L., & Diges, M. (1993). Evaluación subjetiva de la exactitud de las declaraciones de los testigos: La credibilidad. Anuario de Psicología Jurídica, 3, 7–27.
¿Qué investigaron los autores?
Revisión integradora de los estudios sobre credibilidad testimonial publicados hasta 1993, organizada desde la perspectiva de la psicología del testimonio española. Distingue tres dimensiones: (1) credibilidad del testigo deshonesto (estudios sobre detección de mentiras: poligrafía, factores no verbales, análisis de contenidos verbales); (2) credibilidad del testigo honesto que se equivoca (metamemoria, efecto de desinformación, control de realidad); y (3) el modelo de credibilidad de Wells y Lindsay (1983) — el 'Enjuiciador de Memoria'. El artículo establece que la confianza del testigo es la variable que más explica los juicios de credibilidad, mientras que la correlación entre confianza y exactitud es muy baja (r=.07 en la revisión de 31 trabajos de Wells & Murray, 1984).
Metodología
Revisión narrativa y análisis crítico de la literatura experimental y aplicada en psicología del testimonio. Cubre estudios sobre poligrafía (CQT, GKT, PCT), factores no verbales (Miller & Burgoon, 1982), análisis de contenido verbal (Schooler et al., 1986), metamemoria (Loftus, 1979; Yarmey & Jones, 1983), efecto de desinformación (Loftus & Palmer, 1974), modelo de control de la realidad (Johnson & Raye, 1981) y el modelo del Enjuiciador de Memoria (Wells & Lindsay, 1983).
Resultados
La correlación media entre confianza y exactitud en 31 estudios es r=.07 (Wells & Murray, 1984). La confianza del testigo explica un 50% de las decisiones de credibilidad (Wells et al., 1979). Los evaluadores sin entrenamiento discriminan el origen (real vs. imaginado) de los relatos con una tasa de error del 37,5% (Manzanero & Diges, en preparación). La hipnosis no garantiza sinceridad y hace al testigo más sugestionable. Las intuiciones de los sujetos sobre la memoria de los testigos son sistemáticamente incorrectas. Los jueces, en comparación con los jurados, están sesgados hacia la culpabilidad. Las variables no verbales que los evaluadores creen que indican mentira son distintas de las que realmente los mentirosos usan.
Limitaciones
Revisión narrativa, no metaanálisis. Los estudios citados sobre análisis de contenido verbal proceden principalmente de laboratorio. La mayoría de los estudios experimentales sobre exactitud usan materiales análogos (películas, diapositivas), no situaciones de abuso sexual real.
Relevancia para la práctica penal
Artículo fundacional en lengua española sobre psicología del testimonio que establece el marco conceptual para toda la evaluación posterior de credibilidad en el contexto iberoamericano. La distinción entre 'credibilidad del testigo' (¿miente?) y 'credibilidad de la declaración' (¿es exacta?) es esencial para entender los límites y usos del SVA/CBCA. Demuestra que la confianza que un testigo proyecta es el indicador que más pesa en los juicios de credibilidad, pero que esa confianza no predice la exactitud.
Uso y malinterpretación en juicio
Para el alegato de clausura: (1) La confianza de la víctima al declarar explica el 50% de los juicios de credibilidad según Wells et al. (1979), pero la correlación media entre confianza y exactitud es de solo r=.07 según Wells & Murray (1984) en 31 estudios — es decir, la confianza proyectada no predice si el relato es exacto; (2) Para contrainterrogar peritos CBCA: Manzanero & Diges demuestran que los evaluadores sin entrenamiento clasifican erróneamente el 37,5% de los relatos cuando intentan discriminar su origen percibido vs. imaginado; (3) El hallazgo de que los jueces están sesgados hacia la culpabilidad respecto a los jurados fundamenta la importancia de contar con evaluaciones externas independientes en lugar de confiar en la intuición judicial.
Opinión crítica de Marcelo Meriño
Este artículo es la puerta de entrada a todo el campo de la psicología del testimonio en español. Manzanero y Diges establecen con precisión los límites conceptuales: hay tres tipos de testigos — el que miente, el que se equivoca sin saberlo, y el que realmente vio. Todos parecen igualmente confiados. Y la confianza que proyectan es el factor que más determina si los juzgadores les creen, aunque esa confianza no predice si están en lo correcto. Para la defensa penal, el dato de Wells & Murray es demoledor: en 31 estudios, la correlación media entre confianza y exactitud es r=.07. Un testigo que declara con absoluta seguridad no es más probable que esté en lo correcto que uno que duda.